¿Cómo percibo mi docencia?
Mi participación como asesora de la modalidad semiescolarizada del bachillerato fue planeada con anticipación al revisar los contenidos de Taller de Lectura y Redacción I y distribuirlos en 24 sesiones de 60 minutos. Realicé una planeación y dosificación de las sesiones, estableciendo un encuadre, proporcionando el temario a los alumnos con anticipación, definí las forma de evaluación parcial y final, proponiendo la opción de investigación semanal previa a la revisión de contenidos, se llevaron a cabo trabajos de redacción tres veces en el módulo y un examen teórico al término del mismo; con lo anterior, buscaba dar a conocer desde el inicio la forma de trabajo y planear un módulo que sinceramente esperaba no fuese tan flexible.
Un día de trabajo me parecía desgastante, sobre todo para mi garganta, conclusión del uso excesivo de la cátedra. A pesar de que la característica principal de los alumnos del semiescolarizado es la de ser mayores de edad, algunos de ellos trabajaban, me costaba mucho trabajo establecer cierta disciplina y generar un ambiente de aprendizaje; además las normas internas de todo centro educativo plantean no comer ni beber en clase, pero la mayoría del alumnado se trasladaba de sus empleos para comenzar clases a las 16:00 hrs. sin darles tiempo para comer, traté de solucionar la problemática permitiendo que comieran en la puerta, escuchando la introducción a la sesión.
Mi participación como asesora de la modalidad semiescolarizada del bachillerato fue planeada con anticipación al revisar los contenidos de Taller de Lectura y Redacción I y distribuirlos en 24 sesiones de 60 minutos. Realicé una planeación y dosificación de las sesiones, estableciendo un encuadre, proporcionando el temario a los alumnos con anticipación, definí las forma de evaluación parcial y final, proponiendo la opción de investigación semanal previa a la revisión de contenidos, se llevaron a cabo trabajos de redacción tres veces en el módulo y un examen teórico al término del mismo; con lo anterior, buscaba dar a conocer desde el inicio la forma de trabajo y planear un módulo que sinceramente esperaba no fuese tan flexible.
Un día de trabajo me parecía desgastante, sobre todo para mi garganta, conclusión del uso excesivo de la cátedra. A pesar de que la característica principal de los alumnos del semiescolarizado es la de ser mayores de edad, algunos de ellos trabajaban, me costaba mucho trabajo establecer cierta disciplina y generar un ambiente de aprendizaje; además las normas internas de todo centro educativo plantean no comer ni beber en clase, pero la mayoría del alumnado se trasladaba de sus empleos para comenzar clases a las 16:00 hrs. sin darles tiempo para comer, traté de solucionar la problemática permitiendo que comieran en la puerta, escuchando la introducción a la sesión.
En la apertura de la clase daba a conocer el tema, pocas veces el objetivo y con una breve referencia -preguntas indirectas o retomar ejemplos del contexto entraba de lleno al tema- daba una explicación y los alumnos realizaban ejercicios, a la par se tomaba lista; no daba tiempo para realimentar la sesión, por lo que la gran parte de trabajos se volvían extraclase, aumentando el volumen de trabajos a revisar y a anotar en el concentrado de calificaciones.
Al término del módulo se realizó un cierre sobre contenidos, conducción del curso y de mi labor como docente, coloqué a los alumnos en círculo y yo formaba parte de él; debo decir que pocos se expresaron críticas, la mayoría se refirió a mi desempeño como “agradable” por la edad que en ese momento tenía y por el respeto hacia los alumnos. Los que aportaron una crítica valiosa, comentaban sobre la rapidez en el discurso, por lo que poco se entendía la finalidad de la clase.
Al término del módulo se realizó un cierre sobre contenidos, conducción del curso y de mi labor como docente, coloqué a los alumnos en círculo y yo formaba parte de él; debo decir que pocos se expresaron críticas, la mayoría se refirió a mi desempeño como “agradable” por la edad que en ese momento tenía y por el respeto hacia los alumnos. Los que aportaron una crítica valiosa, comentaban sobre la rapidez en el discurso, por lo que poco se entendía la finalidad de la clase.
Actualmente cuento con la certificación en Normas Técnicas de Competencia Laboral de Impartición y Evaluación de cursos presenciales, y he impartido un curso taller, junto con 3 compañeros más, de 7 hrs. en 10 sedes al interior del Estado bajo este enfoque; por lo tanto, percibo que mi práctica como docente ha mejorado en la forma de conducir un curso y porsupuesto, evaluarlo. En la siguiente fotografía me encuentro impartiendo el curso a los docentes del plantel 31 Tlacotepec y Yextla.


Mi confrontación con la docencia
La proceso que llevé a cabo para ser docente fue totalmente fortuito. La carrera que cursé, Lic. en Ciencias de la Educación, está orientada al área de Tecnología Educativa, esta rama fue la que me dio la oportunidad de comenzar en el actual puesto, donde con ayuda de otros departamentos, se detectó la necesidad de formar a docentes del sistema semiescolarizado en estrategias de aprendizaje y evaluación, bajo una modalidad no presencial. Por lo anterior, me fue asignado un grupo para conocer la realidad del asesor y poder diseñar un proceso de formación, fue así como me inicié como profesora.
La proceso que llevé a cabo para ser docente fue totalmente fortuito. La carrera que cursé, Lic. en Ciencias de la Educación, está orientada al área de Tecnología Educativa, esta rama fue la que me dio la oportunidad de comenzar en el actual puesto, donde con ayuda de otros departamentos, se detectó la necesidad de formar a docentes del sistema semiescolarizado en estrategias de aprendizaje y evaluación, bajo una modalidad no presencial. Por lo anterior, me fue asignado un grupo para conocer la realidad del asesor y poder diseñar un proceso de formación, fue así como me inicié como profesora.
Estoy convencida que ser docente es una labor hermosa, llena de compromisos y responsabilidades, multifacética y a la vez laboriosa. Dado que la ciudad no es muy grande y se tiene la oportunidad de saludar a conocidos en el zócalo o tiendas de autoservicio, encuentro exalumnos que continúan estudiando la licenciatura y trabajando al mismo tiempo y me invade la sensación de una pequeña contribución y la satisfacción de una labor no excelente, pero sí buena. Reconozco que me hicieron falta varios elementos indispensables para lograr el objetivo general.

Lic. Adriana.
ResponderEliminarLa labor docente, es muy amplia, profunda y de gran estima, los que se dedican a esta noble profesión, saben que el estar frente a grupo es una satisfación inolvidable, pero hay que vivirla con amor, no por ganar economicamente hablando, siono el privilegio de tener seres humanos en nuestras manos con muchas virtudes, son nuestro carbon en bruto y al finalizar nuestra labor, estan convertidos en un diamante tan bello
Cuide mucho y gracias por su blog.
Hola Adriana tu Blog me parece estupendo, los que trabajamos en la educacion recibimos mas satisfacciones que insatisfacciones , ya que nosotros creamos a la nueva multitud que nueve o va a nover el pais, alguien me criticaba que los maestros no producimos nada le comente que estaba mal que nosotros producimos medicos, ingenieros, enfermeras, maestros,arquitectos etc.. y uno que otro ignorante como tu, ..
ResponderEliminarNuestro trabajo es loable, bonito aunque mal pagado pero ahi estamos.
saludos.